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Mitos y verdades sobre la pérdida de peso en mujeres: lo que realmente funciona según la ciencia.

La pérdida de peso es uno de los temas más debatidos en salud y bienestar. Sin embargo, entre redes sociales, dietas de moda y consejos contradictorios, es fácil sentirse confundida. En el caso de las mujeres, factores como las hormonas, el ciclo menstrual, el embarazo, la menopausia y las diferencias en composición corporal hacen que el proceso tenga particularidades importantes.


En este blog vamos a desmontar algunos de los mitos más comunes y revisamos qué dice realmente la evidencia científica sobre cómo perder peso de forma efectiva y sostenible.



Mito 1: “Las dietas estrictas son la mejor forma de perder peso rápido”


La verdad: las dietas muy bajas en calorías pueden generar una pérdida rápida de peso inicial, pero rara vez son sostenibles. La mayoría de las personas recupera el peso perdido a mediano o largo plazo, fenómeno conocido como efecto rebote.


🔬 ¿Qué dice la ciencia?

  • Las restricciones severas reducen el gasto energético en reposo (adaptación metabólica)

  • Aumentan el hambre y las hormonas relacionadas con el apetito

  • Parte del peso perdido suele provenir de masa muscular, no solo de grasa

Estudios muestran que entre el 30–60% del peso perdido puede recuperarse en los años siguientes si la estrategia no es sostenible (Hall & Kahan, 2018).


✔️ Qué hacer en su lugar

  • Buscar un déficit calórico moderado

  • Apuntar a una pérdida gradual de 0,5–1 kg por semana

  • Priorizar proteína adecuada para preservar masa muscular

  • Construir hábitos sostenibles, no temporales


Mito 2: “Si hago mucho ejercicio, puedo comer lo que quiera”


La verdad: el ejercicio es fundamental para la salud, pero por sí solo rara vez produce grandes pérdidas de peso sin ajustes en la alimentación.


🔬 ¿Qué dice la evidencia?

El gasto calórico del ejercicio suele ser menor de lo que creemos, y es fácil compensarlo comiendo más. Investigaciones indican que la dieta tiene un impacto mayor que el ejercicio en la pérdida de peso inicial (Swift et al., 2014). Sin embargo, el ejercicio es clave para:

  • Mantener la pérdida de peso

  • Preservar masa muscular

  • Mejorar sensibilidad a la insulina

  • Regular el apetito en el largo plazo


✔️ Estrategia recomendada; combinar:

  • Entrenamiento de fuerza (2–4 veces por semana)

  • Actividad cardiovascular

  • Alimentación alineada con un déficit calórico moderado


Mito 3: “Los carbohidratos engordan y deben eliminarse”


La verdad: los carbohidratos no son el enemigo. Lo que importa es el contexto total de calorías y la calidad de los alimentos.


🔬 Evidencia científica!

Revisiones sistemáticas muestran que dietas bajas en carbohidratos y dietas bajas en grasa pueden ser igualmente efectivas cuando las calorías están controladas (Gardner et al., 2018).

Eliminar completamente los carbohidratos puede:

  • Reducir el rendimiento físico

  • Aumentar la fatiga

  • Limitar la ingesta de fibra y micronutrientes


✔️ Qué hacer = elegir carbohidratos de calidad:

  • Avena

  • Legumbres

  • Frutas

  • Verduras

  • Granos integrales

La clave no es eliminar, sino seleccionar mejor.


Mito 4: “Si no entrenas intenso todos los días, no bajarás de peso”


La verdad: el descanso es parte del progreso.


🔬 Lo que ocurre fisiológicamente!

El sobre-entrenamiento eleva el cortisol, aumenta fatiga y puede afectar negativamente la recuperación muscular y el metabolismo. La masa muscular - que ayuda a mantener el gasto energético - se construye durante el descanso, no durante el entrenamiento.


✔️ Recomendación práctica:

  • 3–5 días de entrenamiento estructurado

  • 1–2 días de descanso o actividad ligera

  • Dormir 7–9 horas por noche

El sueño insuficiente se asocia con mayor riesgo de aumento de peso (Spiegel et al., 2004).


Mito 5: “Comer cada 2–3 horas acelera el metabolismo”


La verdad: la frecuencia de comidas no acelera significativamente el metabolismo.


🔬 Evidencia!

El efecto térmico de los alimentos depende de la cantidad total consumida, no de cuántas veces se come (Schoenfeld & Aragon, 2015). Comer más veces puede ayudar a algunas personas a controlar el hambre, pero no aumenta mágicamente el gasto energético.


✔️ Enfoque inteligente = elige la frecuencia que:

  • Te ayude a controlar el apetito

  • Se adapte a tu estilo de vida

  • Mantenga una ingesta calórica adecuada


Mito 6: “El ayuno intermitente es la solución definitiva”


La verdad: el ayuno intermitente puede funcionar, pero no es superior a otros métodos cuando las calorías son equivalentes.


🔬 Qué muestran los estudios:

Meta-análisis recientes indican que el ayuno intermitente produce pérdida de peso similar a una restricción calórica continua (Liu et al., 2022).

En mujeres, especialmente, puede no ser adecuado si:

  • Existe historial de trastornos alimentarios

  • Hay alteraciones hormonales

  • Genera episodios de hambre excesiva


✔️ Lo importante = No es el horario, sino la adherencia a largo plazo.


Entonces… ¿qué funciona realmente?


La evidencia científica converge en estos pilares:

1️⃣ Déficit calórico moderado y sostenible

2️⃣ Alta ingesta de proteína para preservar músculo

3️⃣ Entrenamiento de fuerza regular

4️⃣ Buen descanso y manejo del estrés

5️⃣ Consistencia a largo plazo


No existen soluciones mágicas. La pérdida de peso sostenible es el resultado de hábitos mantenidos en el tiempo.


Más que preguntarte “¿qué dieta es mejor?”, la pregunta correcta es:

¿Qué estrategia puedo mantener durante años, no solo semanas?



Referencias Científicas

  • Gardner, C. D., et al. (2018). Effect of Low-Fat vs Low-Carbohydrate Diet on 12-Month Weight Loss. JAMA, 319(7), 667–679.

  • Hall, K. D., & Kahan, S. (2018). Maintenance of Lost Weight and Long-Term Management of Obesity. Medical Clinics of North America, 102(1), 183–197.

  • Liu, L., et al. (2022). Intermittent Fasting and Weight Loss: Systematic Review and Meta-analysis. Obesity Reviews.

  • Schoenfeld, B. J., & Aragon, A. A. (2015). Effects of Meal Frequency on Weight Loss and Body Composition. Nutrition Reviews, 73(2), 69–82.

  • Spiegel, K., et al. (2004). Sleep curtailment in healthy young men is associated with decreased leptin levels and increased hunger., 141(11), 846–850.

  • Swift, D. L., et al. (2014). The role of exercise and physical activity in weight loss and maintenance. Progress in Cardiovascular Diseases, 56(4), 441–447.

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